Catas y eventos

Cata de whisky y Ron en Vinoteo

Hoy os cuento mi experiencia en una nueva cata de Vinoteo: una cata de whisky y ron. Fue una experiencia inolvidable. ¡Os la recomiendo!

 

El pasado 7 de Mayo asistimos a una cata de whisky y Ron en Vinoteo. Esta vez fue Ramses Villar, comercial de la marca, quien nos explico como Alexandre Sirech y Jean Moueix se conocieron en Cuba, se hacen amigos y crean juntos la Sociedad Les Bienheureux especializada en bebidas innovadoras de calidad mezcla de ron agrícola de Martinica y rones ligeros de Cuba, Guatemala y Trinidad Trobago.

 

 

Comenzamos la cata con Cachaça Parati

Durante el proceso de elaboración, completamente artesanal, se mezclan cachaça fresca con envejecida, la cual ha envejecido en barricas de roble francés y barricas de jequitiba locales.

Se elabora con caña de azúcar fresca. Transcurren menos de 24 horas desde que se recoge hasta que se muele. Se incorporan únicamente levaduras indígenas, que se encuentran presentes en las hojas de caña de azúcar. La cachaça Parati coge su nombre de la ciudad costera de Parati donde las primeras cachaças fueron producidas por los colonos portugueses. Ligeramente dorada, es su emsamblaje de cachaças frescas y otras envejecidas durante varios años en barricas de jequitiba local y de roble francés que le confiere el delicioso color.

Degustamos una rica caipirinha, acompañada de unos kikos.

 

 

 

Continuamos con whisky Frances Bellevoye Blanc Sauternes

Es un whisky 100% de Francia. Está elaborado con las 3 mejores maltas seleccionadas de toda Francia y con agua de los mejores manantiales de Francia. El finish o finalizado de este whisky es también en barricas de roble francés que previamente han contenido vino dulce Sauternes.

Presenta un color dorado con toque de topacio con aromas de frutas secas, notas especiadas y con miel. En boca sabores a frutas maduras y jugosas con un final a notas de almendras y avellanas.

 

 

Con este whisky degustamos una rica ensalada de Jamón de pato, nísperos y almendras.

 

 

 

Luego degustamos whisky Bellevoye Noir Tourbe

Es un whisky 100% de Francia. Está elaborado con las 3 mejores maltas seleccionadas de toda Francia y con agua de los mejores manantiales de Francia.  Este tipo es un whisky con turba de origen Francés.

Es un whisky muy bien estructurado, notas ahumadas de turba muy marcadas, potentes con una textura cremosa donde surgen sabores a vainilla y el pan de jengibre.  Se caracteriza por su elegancia y persistencia en nariz revelando aromas de flores secas, turba, miel y vainilla.

 

Esta vez lo acompañamos con unas tartaletas con mermelada de albaricoque, salmón ahumado y huevas.

 

 

Del whisky pasamos al Ron Embargo Añejo Exquisito

Un ron Añejo de color oscuro, fruto del ensamblaje de 4 distintos orígenes del Caribe, Guatemala, Trinidad & Tobago, Martinica y Cuba, de forma que adquiere una gran complejidad fruto de la fusión de rones de melazas y agrícolas de jugo de caña. Su color se debe a su largo añejamiento.

Color ambarino de media intensidad con destellos cobrizos. Seductores aromas de vainilla, caramelo y canela, con recuerdos cítricos de piel de naranja, y con un equilibrado final de cacao, almendras y maderas nobles. Sabroso y goloso, con mucho carácter pero no exento de finura, de paso cálido, marcadas notas dulces, de azúcar moreno y vainilla, pero con un final seco con gratos recuerdos de cacao.

 

En este caso degustamos un ceviche de lubina con leche de tigre.

 

 

Y para poner el broche de oro  a la cata pasamos a probar Ron Pasador de Oro

Este ron, embotellado en un hermoso decanter, es una selección de los mejores rones de Guatemala, de largo añejamiento (XO, Extra Old, es una denominación legal del Cognac, que no tiene su equivalente en el ron), y que culmina su madurez en Francia en barricas de roble que antes contuvieron cognac.

Color dorado muy cobrizo de elevada intensidad. Intensas notas golosas de melazas, azúcar moreno y caramelo tofe, con recuerdos de frutos secos, avellanas y nueces, con un final de canela, cacao y regaliz. Suave y goloso en su entrada, con notas de vainilla y caramelo tofe, junto a toques de madera fina y uvas pasas, muy equilibrados, redondo y de larga persistencia.

 

 

Y como no podía ser menos y para finalizar la cata nos tomamos una mousse de chocolate 75% que para los que nos gusta el chocolate tenemos que decir que estaba super buena.

Tengo que decir que es la primera vez que tomo whisky, Ron ya había tomado en alguna ocasión pero no de esta calidad y la verdad es que pasamos una velada muy especial, de esas que no olvidas y siempre queda en el recuerdo y todo ello gracias una vez más a Juan Cima de Vinoteo por hacerlo posible.

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